NUEVA ORLEANS.-
Las autoridades de Nueva Orleans han comenzado a evacuar a la fuerza
a las miles de personas que no han desalojado aún la ciudad "por
motivos sanitarios". El alcalde, Ray Nagin, ha ordenado a los agentes
que saquen a "todas las personas, aunque se encuentren en sus casas y
no deseen abandonarlas" porque "no es un lugar seguro".
Nagin explicó con detalle su decisión en la noche del martes: "Hay toxinas en el agua, escapes de gas que pueden originar explosiones. Ahora mismo estamos intentando extinguir cuatro fuegos y todavía no contamos con agua corriente. Nueva Orleans no es un sitio seguro".
Los
agentes, que llevan tiempo rogando a todos que se marchen, ahora deben
"obligar la evacuación de todas las personas no autorizadas, aunque
estén en fincas particulares o no quieran marcharse", según decretó el
alcalde.
Según informes de la policía, entre 5.000 y 10.000 personas se niegan a ser evacuadas pese a las advertencias de que tendrán que salir por la fuerza.